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sábado, 9 de enero de 2010

Dos guardias

Tengo un "msn" ruso y una cuenta, pues, en una página de correos rusos. Probablemente no me acordaría de que poseo tal programa y cuenta si no fuese porque a diario y de forma periódica recibo avisos (una pequeña ventana) que me avisa sobre las últimas noticias de Rusia. En realidad, no existiría ningún problema si, de hecho, pudiese entenderlo. Pero, no es el caso. Sin embargo, hoy clické en uno de las ventanas por curiosidad y allí descubrí una foto que me llamó la atención.



Parecen dos guardias inspeccionando una prisión o algo semejante.

lunes, 4 de enero de 2010

Horarios, horarios...

¿Recordais los propósitos de fin de año? Uno de ellos era "hacer un horario de estudios". Tras horas de "intensa" búsqueda y lectura, por tanto, de varios artículos... creo que me voy a coger una depresión. Empezamos pues, con el lema:

ESFUERZO,

PERSEVERANCIA y

DISCIPLINA

¡Yuju! Mis tres puntos fuertes.

Luego, tuve que reírme al leer (citado literalmente)

"No dejes largos períodos de tiempo sin hacer nada: estarás entrenando tu cuerpo en la vagancia -la gran enemiga del esfuerzo-."

precisamente, tras haber escrito la entrada que con título "pereza" resumía mi día de hoy y, de forma menos exageradas, el de otros cientos de mi vida.

Los mejores puntos son las analogías entre el cumplimiento de este horario y el entrenamiento para un deportista, la inflexibilidad que hay que tener diariamente con las horas marcadas y la ley, la indolencia con el fracaso y las técnicas psicológicas y de relajación previas al examen y los libros de autoayuda, por citar algunos.

Es especialmente esta economía del tiempo que abarca prácticamente cada segundo de la vida de aquel que se lo imponga y la perspectiva de que su seguimiento consiste en una carrera con una meta donde siempre hay algo que ganar o perder, o batalla constante en la que hay que luchar por obtener algo con un sacrificio constante, lo que me exaspera.

Probablemente todo lo anterior sea el planteamiento más adecuado para aquel con sus miras más puestas en el fin que en el camino por cualquier razón o cuya motivación nazca de cierto placer masoquista en regular todos los aspectos de su vida. Pero, en lo que respecta -por lo menos- a mí, aún con posibles destinos a alcanzar impuestos o propios, abandonar a o ver la totalidad de horas empleadas como una renuncia, me parece, sin más rodeos, absurdo. Matiz implícito en el momento de que todas las actividades realizadas se orienten hacia un fin determinado, fin que cobra mayor relevancia que la realización de tales actividades en sí. En otras palabras, en el momento de que la vida se oriente hacia un futuro siempre (o en un período extenso) próximo sacrificando -hago énfasis en la palabra "sacrificio" porque de las que hablo son aquellas empleadas en actividades en absoluto amenas- con ello, las horas presentes.

Para ponernos drásticos, si el fin último de la vida es la vida en sí y, por tanto, todo propósito está encauzado en vivirla lo mejor posible, ¿por qué conducir "todos" los aspectos de la misma hacia tal tipo metas?

El estudio lo considero una método estupendo -mas no necesario- para lograr la realización, que no es un fin sino un proceso continuo hasta el fin de los días de uno. Por tanto, la motivación hacia este es en última instancia desinteresada a pesar de las obligaciones entre medias. Y con ese, y no otro motivo, haría un horario. No pienso por más adecuado que sea para mi futuro laboral malgastar siquiera segundos de mi vida realizando tareas con tales planteamientos.

Con esto en claro, me dispongo a hacer uno (las páginas también ofrecen buenos consejos echando a un lado lo anterior mencionado) eso sí, con mis propias prioridades.

*Por cierto, el día ha pasado factura. Son las 6:32 y aún no he ido a dormir y creo que no lo voy a hacer hasta mañana por la noche para adaptarme nuevamente al horario diurno... (¡quién pudiera ser animal nocturno!)

Pereza

Voy a morir de la pereza. En serio. Hoy ha sido un día increíblemente perezoso. Dentro de poco, llegaré al límite en el que la pereza es tal que tendré que dejar de respirar simplemente porque me costará más esfuerzo del dispuesto a hacer. Mis células adquirirán esta misma filosofía de vida y la masa deforme resultante hará una simbiosis con la silla o la cama y se fusionarán en un sólo organismo debido a la inactividad e interactuacción constante de los átomos. Cuando descubran ese ser que aún se mantiene con vida sin necesidad de oxígeno y anatomía extraña hasta el momento, lo analizarán hasta la saciedad. Y tras cientos de prueba, aquella cosa inicial quedará irreconocible y será exhibida como un ser del espacio para ganar dinero con la entrada. Se alarmarán sobre el próximo fin del mundo y predicarán sobre la llegada de los extraterrestres, y cuando se sepa que todo ha sido un frause o se esfume la expectación, será desechado en algún contenedor. Siglos más tardes, harán excavaciones arqueológicas y así... será como acabaré en un museo.

Pero a lo que iba y en pocas palabras; me desperté a las 11:45 y permanecí en la cama hasta alrededor de las 17:10 (por obra y gracia de las visitas inoportunas), me duché, bajé el colchón al suelo y vi una película (en busca de Bobby Fischer) hasta las 19:50 o 20:05. Desde entonces estoy en el ordenador y lo más gracioso es que no son ni las diez y me caigo de sueño. Bueno, en realidad no sueño de cansancio ni de real necesidad fisiológica, sino por la indolencia en sí.

En fin. Un día, ciertamente, MUY productivo.

viernes, 1 de enero de 2010

Balance del 2009

Esta es, asimismo, la primera vez que se me ocurre hacer un balance (por inspiración de otro blog, todo hay que decirlo)

-He conocido a amigos de puta madre de otras partes del mundo con los que aún sigo hablando y espero ver en un par de años por lo menos (con suerte, antes)
-He hablado con gente de Rusia e intentado aprender ruso (y fallado en el intento). Incluso llegué a configurar mi teclado en cirílico. Desde entonces tengo un correo electrónico molesto que me manda de continuo noticias y eso.
-He llenado el msn de gente desconocida y la mayor parte de habla no española
-Conocí a un pederasta de alrededor de 60 añitos que se hacía pasar por un chaval de 26 y di a entender sin querer en un bar que me lo había montado con pedófilos
-Me he metido en una fuente con ropa incluída y caminé dos o tres horas en plena madrugada de regreso a casa tras meterme en dicha fuente
-Terminé el curso pasado con la tira de sobresalientes
-Fui a un concierto decepcionante de uno de los grupos de música que marcaron mi infancia y a otro concierto (de música clásica) que compuso un amigo, en el conservatorio
-Me he lamentado como ningún otro año del absurdo de la vida, el cansancio y planteado de continuo el suicidio como alternativa última (a principio de año sobre todo, cuando me dio ese no-se-qué punto depresivo y malhumorado)
-He estado a punto de quebrar la amistad con dos de mis mejores amigos
-He tenido indigentes en casa de continuo
-Me he hecho pasar por homosexual
-Me aficioné al cine de los 20' y alrededores, en especial, el soviético y alemán (¡descubrí a Fritz Lang y a Rudolf Klein-Rogge! ¡A Buster Keaton! ¡A Eisenstein!)
-He tardado más de dos meses en entregar los libros a la biblioteca. Cuando los entregué, el sistema no estaba operativo, por lo que no me pudieron decir nada.
-Cambié de opinión con el viaje a Japón y ahora el destino es Europa
-En mayo me descargué 10 gigas de música y en junio 3 o 4
-Me ofrecieron una invitación del spotify y descubrí como los que no la poseían podían registrarse gratuitamente
-Me aficioné al jazz y a beber té por las noches (y al vino en cierta medida, y más adelante a la música clásica)
-Casi todo el verano me lo pasé escribiendo en inglés
-He ido a manifestaciones contra el plan Bolonia
-Me he metido en alcantarillas llenas de barro, colado en propiedades ajenas y huído de la policía
-He escuchado durante horas música de un violinista callejero
-He hecho locuras (quizás traumatizantes) en frente mismo del mar de las que me arrepiento ahora en cierta medida
-He contemplado varias veces el amanecer
-Quedé con un amigo a las cuatro de la mañana y paseé por las calles con él hasta las 2 o 3 de la tarde. A partir de ahí, me empecé a encontrar mal y volví a casa.
-Estuve una temporada trasladándome en bicicleta a todas partes (ahora no la saco del garaje) y por casualidad, me metí en una manifestación en la que todo el mundo iba en bicicleta
-Medio abandoné mi otro blog
-He ido a conferencias en museos (¡contemplado venus y la luna con telescopio!) y aistido a cursos en la universidad
-He medio participado en mi primera obra de teatro
-He hecho y dicho las mayores idioteces de mi vida delante de muchas personas
-No he recibido regalos este cumpleaños porque se me olvidó hacer la lista
-He flipado con el vagabundo de las estrellas y otros que ahora no vienen a mi mente
-Fui a la base de astronomía del sur de mi isla, donde me ofrecieron una imagen de ella desde un satélite y ahora la tengo en póster justo encima de la pantalla para quejarme a las visitas de que ahí vivamos
-Me ha tocado la clase más numerosa de toda mi vida
-Me he enterado de que la gente no me entiende cuando le hablo
-He descubierto que eso de que no tengo sentido de la orientación es un mito (¡ja!)
-Fui a la playa en plena noche para ver la lluvia de estrellas... y no pude ver nada porque estuvo nublado
-Me encontré con un senegalés que apenas sabía hablar español y lo poco que dijo e hizo fue para ligar...
-Descubrí como colarme en el estado abandonado que se encuentra a dos manzanas de mi casa
-Me registré en foros de poesía y escribí las chorradas más inmensas de este mundo
-He desestabilizado mi sistema nervioso de forma alarmante. Salto a la mínima.
-Lloré tras leer biografías trágicas de alguno de mis ídolos
-En una página sobre música he discutido acerca de los Jonas Brothers (O_o)
-He intentado dejar de comer carne (lástima que yo no sea quien prepare la comida)
-He puesto la webcam más veces estos últimos meses que la suma de todas las anteriores de toda mi vida
-He decidido que me iré a estudiar a Francia
-Osho, la piratería y los libros de autoayuda me han irritado hasta lo inimaginable
-Bautizé junto con una amiga "el herrero cojo" a una calle cuyo nombre era "el herrero"
-Sentada tras un banco (no encima) y bebiendo coca cola, un conductor que por allí pasaba me dijo que tirase la cerveza al contenedor cuando acabase (¡por la cara!)
-Me han preguntado varias veces si soy chico o chica (ejem...)
-Me he cargado el window a posta de uno de mis portátiles para ensayar con los nuevos virus que había hecho
-He hecho un cortometraje y asistido a un concurso de mierda gracias a él
-He estado contemplando el mar durante horas desde un muelle muy temprano en la mañana y muy tarde en la noche
-Mi hora media de tomar el almuerzo ha estado entre las 3 y las 4 (más cerca de las 4 que de las 3)
-Me cambié en tuenti el nombre a "Pellejoman"
-Seguí la paranoia de la persona que sorbía con una pajita en el interior de la bolsa de tejido epitelial rellena de tejido adiposo, y en el messenger llegué a tener la foto de la niña del exorcista (a causa la misma paranoia) puesta con un corazón. La apuesta la perdí al final porque un amigo rehusó a hablar conmigo mientras esa foto siguiese ahí (traumas de la infancia)
-La libreta de Kami se empezó a escribir
-Me preguntaron varias veces si fumaba de continuo en plena ascensión a una montaña porque era incapaz de respirar
-Casi todas las películas que he visto en el cine han sido de terror (las detesto profundamente)
-Apenas he tenido dinero y salido de casa
-Formateé el linux de un ordenador del que no tenía ni la clave ni la contraseña y configurado casi totalmente (lo básico)
-Dejé de ver la televisión allá por agosto (gracias a la TDT ¬¬)
-Fui a ofrecerle dos euros a un tío que vivía en la calle mientras este "semicaminaba" ignorándome por completo, le aparté de la carretera cuando un coche le iba a atropellar y me dijo: ¡chacho, vete a tocar las narices a otra parte! (o algo así)
-Llegué a tener más de 20 páginas principales en el mozilla e intercambiados los botones del ratón
-He comido hierba
-Talaron el árbol donde siempre me sentaba a esperar la guagua y charlar
-Estoy empezando a trasladarme en coche (T_T)
-Me han propuesto ver películas pornográficas y zoofílicas para "librarme de los prejuicios de tipo sexual"
-Desde que descubrí el blog de un taxista (¡de mi isla incluso!) que escribía anécdotas sobre su día a día, los tengo en alza
-He aprendido muchísimas cosas que seguramente acabaré olvidando
-Me he dado cuenta de que mi estilo de vida es bastante ermitaño
-Me han cogido "prestados" 2500 € sin permiso y no parece que me los quieran devolver
-He vuelto a tener fé en la posibilidad de alcanzar las propias metas
-Pasé de rana a caracol y naranja "malrodada"
-He hechado de menos a amigos que se fueron y probablemente no volveré a ver jamás
-He hablado horas y horas y horas con la misma persona por teléfono (ya es un clásico)
-Vi Death Note y One Piece en menor medida. Tras eso, no he vuelto a ver ningún anime.
-Mis planes de futuro se tambalearon debido a los cambios hechos

¡y otras cientas!

La verdad es que, ahora, recordando... tampoco ha estado tan mal. Una vez que estos vienen a la mente, no hay tanto lugar para que las últimas impresiones subjetivas (de matiz insano) asalten a uno. Ha habido bastantes cosas agradables, otras con sus más y sus menos y luego, otras definitivamente horribles. Pero como todo en la vida, siempre hay un contrapunto tras todo hecho orientado hacia lo "agradable" y "desagradable". Es decir, no existe vida que sea desgracia tras desgracia sin tregua alguna. Aunque, claro está, todo depende de cómo se interprete ello. Quizá la clave está en un cambio de perspectivas... o adquirir más conocimiento sobre el mundo. Pero, en fin. Puedo decir que ha sido un buen año así generalmente.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Concretar, concretar.

Si tuviese que definir o esclarecer las causas de aquello que me trasladase al paroxismo de la exaltación, sería, sin dudar siquiera un instante, conceptos que gozasen de índole de tipo general y abstracto, ¡la teoría! Todo aquello que no tenga relación directa con el mundo concreto y tangible, pues, o temas exclusivamente prácticos, por ejemplo. De hecho, si el mundo de las ideas de Platón fuese alcanzable una vez que la persona se desprendiese de su propio cuerpo (¿el alma?), hace tiempo que me hubiese planteado el suicidio. Sin embargo, a falta de fe en conceptos tales, no queda de otra que acarrear con realidades adversas.

Y es, precisamente, todo esto, la raíz de uno de mis mayores problemas; no sé concretar y con ello, estructurar mi pensamiento para destinarlo a un fin determinado (en realidad, a duras penas). Me extiendo y doy vueltas sobre la misma idea hasta lo insaciable para llegar a otra con no relación directa y, así, de flor en flor, llego al final, cuando descubro con sorpresa que no he dejado nada en claro ni seguido un patrón ordenado. Por lo que vuelvo al principio y empiezo a modificar ciertos detalles que liguen de alguna manera todos esos fragmentos independientes -no con mucho éxito-, dando por resultado largos párrafos (cuando el texto queda dividido en párrafos) acerca de un pensamiento simple. Entonces, desisto y procuro no volver a coger el bolígrafo hasta pasado un largo tiempo. Esta es, mientras dura este período, una de las empresas más sobrecogedoras a las que debería enfrentarme y de la que, sin embargo, huyo como si del mismo diablo se tratase. Así pues, mejora alguna no se produce, y una vez confrontado este desafío, la reacción se vuelve a manifestar en vista del mismo resultado.

Mas... -redoble de tambores- todo se puede mejorar. Incluso aquello que en lo más hondo de las entrañas de uno no se desee mejorar. Aún no se cómo empezar, pero, a medida que vaya avanzando, ya iré contando mis progresos. El primer paso, o eso dicen, es tomar conciencia de aquel aspecto que se desee mejorar (porque suponga ser un problema de algún tipo). Y, aunque no tenga perspectiva global o noción exacta sobre qué es o no un pensamiento ordenado, seguramente ya se irá presentando todo ello a medida que vaya investigando y descubriendo cosas.

martes, 22 de diciembre de 2009

¡Tiempos de films!

Hubo una época no hace mucho tiempo en la que me aficioné de sobremanera al cine. En especial, me fascinaban las películas antiguas y experimentales (de esas en blanco y negro y sin audio), el de la década de los 20' para ser exactos y preferentemente el no americano (prefiero el cine de autor al de las grandes industrias).

En general, ese es un mundo, sin lugar a dudas, deslumbrante. ¡Un universo de símbolos que interactúa con el espectador! ¡Un universo, asimismo, que debe tratar de ser descifrado para llegar a su núcleo, las capas más internas que mueven los hijos y dan sentido a cada uno de esos pequeños elementos que componen el film!

Y, cómo no, la teoría cinematográfica no es menos fascinante. Recuerdo también una gran cantidad de libros acerca del lenguaje del cine, detalles sobre el montaje -¡citar a Eisenstein!- y la realización. Todo ello generalmente con el desemboque del análisis de grandes obras (en los que todos los anteriores servirían de marco y guía a la hora de examinar cada uno de los símbolos de estas).

Sin embargo, hoy por hoy, ese antiguo hobby está enterrado en alguna parte de mi hipocampo y erradicado de mis rutinas. Pero, por obra y gracias de algún tipo de fuerza divina, mi mente ha hecho un flasback de súbito (de hecho, hoy a sido un día de flasbacks) y con los ánimos renovados, estoy pensando en volver a recuperar algunas de mis aficiones. Mas, ¡el tiempo...!

Me doy cuenta día tras día de que el tiempo escasea (el de ocio). Y, de este modo, las ganas de seguir luchando por la vida -giro de tema de 180º- difícilmente permanecen en pie -o por lo menos en mi caso-. De dieciséis (8 de ellas, de sueño) puedo renunciar, así pues, 8 horas. De esas 8, además, 3 o 4 deben ser empleadas (al estudio diario). Y, de entre las 4 o 5 restantes, debo organizar y mantener en orden el resto de los aspectos de mi existencia. Claro está, en el momento en el que una de estas tres esferas se desmoronan, las otras dos sufren indefectiblamente, y mantener la armonía, no es cosa sencilla. No obstante, no es, en realidad, la escasez de tiempo en sí el problema, sino la falta de sentido en la que todo esto está sumido.

Hay quien dice que la clave está en mantener las miras enfocadas en una meta determinada y hacer justo aquello que uno decida por sí mismo -se trate pues de aquello que lo mueve interiormente, o hacia lo que siente vocación-. Y sin embargo, todo ello se tiñe de un matiz absurdo cuando es una fuerza externa la que debe mover una fuerza interna para que algo, asimismo externo, se mantenga, pero, hipotéticamente, orientado al interior. O, en otras palabras, que la sociedad te imponga determinados horarios y rutinas que deben estar motivadas por una fuerza interna para que todo esto te beneficie a ti mismo -en teoría- pero cuyo fin último es el de servir a la susodicha sociedad. ¿Quién acordó que el trabajo fuese uno de los ideales que moviesen a la población hoy día? ¿No existen acaso otro tipo de sendas más personales y beneficiosas para el propio ser en cuanto a su realización?

En fin, ya seguiré con este tema puesto que me estoy desviando del principal. Trataré en definitiva de hacer un hueco en la semana para ver algún clásico u film desterrado -desterrado en el sentido de antiguo, puesto que no soporto las películas comerciales-. Y con esto, seguramente daré pie a otras entradas con mis próximos descubrimientos en esta materia. Y dicho lo dicho, hasta el próximo post.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Recuerdos de fin de año

Ahora que las fechas lo reclaman, he de confesar que en la fiesta de fin de año de 2008 pasé la noche viendo humor amarillo. En fin, qué viejos tiempos.

Pero bueno, aunque este no conste del prestigio de otros programas dedicados al humor ni se trate de, asimismo, humor inteligente, su veteranía y participación en antiguas rutinas -o por lo menos, las propias-, lo tiñe de un matiz especial...
Vale, no voy a tratar de dignificarlo, pero el que regresase a mi memoria me ha traído recuerdos, ciertamente, muy cálidos. Especialmente en estos días en los que el silencio y el frío son constantes.

¡¡Al turrooooooon!!