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miércoles, 6 de enero de 2010
Día de reyes
Son las ocho de la mañana del 6 de enero, ¡felices reyes!
Hago énfases en las OCHO de la mañana porque en condiciones normales a estas horas estoy a punto de irme a la cama o durmiendo profundamente.
Hoy mis queridos vecinos se levantaron (quizá a causa del hijo) allá por las seis menos veinte. Lo sé bien, no me hizo falta siquiera mirar el reloj. Hoy, pues, queridos lectores, se produjo la sincronización más perfecta que jamás haya acontecido a lo largo y ancho del universo conocido a causa de la alizanza de todas las fuerzas existentes y por haber... contra mi causa. Me fui a dormir esperando caer en un estado de inconsciencia y reposo absolutos en cuestión de instantes mientras me tapaba con la manta, instante en el que mis oídos no alcanzaron ya a oír los molestos sonidos del disco duro externo y el ordenador en general, hasta que, acto seguido, los gritos agudos de un niño rasgando lo que podría ser el papel de envoltura de uno de sus regalos enturbiaron tal disposición mental y anímica (¡joder!). Sin embargo, no todo estaba perdido. Tras batallar contra el colchón durante un plazo indefinido de tiempo, logré duramente coinciliar el sueño.
Horas más tardes y no recuerdo quién ni de qué manera, me desperté y yo, obediente -hay que tener en cuenta que el cerebro no está operativo en tal clase de circunstancias-, me dirigí al salón. Allí mientras descubría el mecanismo de uno de mis regalos, lo que parecía ser un despertador*... y efectivamente era, saltó una voz estridente de 'mujer-imitando-a-máquina' o 'máquina-imitando-a-mujer' ofreciéndome entre otras, la temperatura, la fecha y la hora. Las siete y pico.
Definitivamente y por alguna razón extraña, dormir hoy es una tarea harto complicada. Por lo demás, ahora que me estoy desperezando y escuchando música agradable, el día amaneció bien. Otro de mis regalos fue un conjunto de tres altavoces (uno principal y dos laterales) estupendos que estrené con György Ligeti. Para ser exactos, es la primera vez en año que no uso cascos. Y acerca de exactitud, también me regalaron una calculadora científica (¡al fin!) con la que ya he aprendido a hacer chapuzas y una agenda (la primera que usaré en mi vida). Luego, unos cuantos libros:
-El miedo a la libertad de Erich Fromm
-1984 de George Orwell
-La rebelión de las masas de Ortega y Gasset
-El Tao Te King de Lao Tse
-Ulises de James Joyce
-Bajo las ruedas y Demian de Herman Hesse
Todos ellos, libros fantásticos. Sin embargo, la próxima vez, pediré un libro electrónico. A esos chismes les puedes meter todos los PDFs y documentos deseados, listos para ser leídos con una pantalla de tamaño e iluminación perfectos. Y, la siguiente, un ipod. Después creo que podré morir en paz.
Respecto a las visitas familiares típicas del seis de enero, parece ser que vendrán en unas horas. Ante lo cual no estoy en desacuerdo ni me opongo siempre y cuando se mantengan veinte metros a la redonda del lugar de la casa en el que decida pasar la mañana o tarde. Es más, no me apetece saludar a nadie fuera de mi círculo de amigos íntimos y que exceda por dos el número. Quizás salga a la calle o me acueste a dormir -o sea, emprender la huída- para evitar la reunión de siempre, ya veré. A ver con que me sorprenden este año...
P.D: hace 23ºC y estoy a punto de morir por congelamiento
*Algo así, pero en negro. De hecho, hasta los altavoces y la agenda son de ese color.
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Música
lunes, 4 de enero de 2010
Horarios, horarios...
¿Recordais los propósitos de fin de año? Uno de ellos era "hacer un horario de estudios". Tras horas de "intensa" búsqueda y lectura, por tanto, de varios artículos... creo que me voy a coger una depresión. Empezamos pues, con el lema:
¡Yuju! Mis tres puntos fuertes.
Luego, tuve que reírme al leer (citado literalmente)
precisamente, tras haber escrito la entrada que con título "pereza" resumía mi día de hoy y, de forma menos exageradas, el de otros cientos de mi vida.
Los mejores puntos son las analogías entre el cumplimiento de este horario y el entrenamiento para un deportista, la inflexibilidad que hay que tener diariamente con las horas marcadas y la ley, la indolencia con el fracaso y las técnicas psicológicas y de relajación previas al examen y los libros de autoayuda, por citar algunos.
Es especialmente esta economía del tiempo que abarca prácticamente cada segundo de la vida de aquel que se lo imponga y la perspectiva de que su seguimiento consiste en una carrera con una meta donde siempre hay algo que ganar o perder, o batalla constante en la que hay que luchar por obtener algo con un sacrificio constante, lo que me exaspera.
Probablemente todo lo anterior sea el planteamiento más adecuado para aquel con sus miras más puestas en el fin que en el camino por cualquier razón o cuya motivación nazca de cierto placer masoquista en regular todos los aspectos de su vida. Pero, en lo que respecta -por lo menos- a mí, aún con posibles destinos a alcanzar impuestos o propios, abandonar a o ver la totalidad de horas empleadas como una renuncia, me parece, sin más rodeos, absurdo. Matiz implícito en el momento de que todas las actividades realizadas se orienten hacia un fin determinado, fin que cobra mayor relevancia que la realización de tales actividades en sí. En otras palabras, en el momento de que la vida se oriente hacia un futuro siempre (o en un período extenso) próximo sacrificando -hago énfasis en la palabra "sacrificio" porque de las que hablo son aquellas empleadas en actividades en absoluto amenas- con ello, las horas presentes.
Para ponernos drásticos, si el fin último de la vida es la vida en sí y, por tanto, todo propósito está encauzado en vivirla lo mejor posible, ¿por qué conducir "todos" los aspectos de la misma hacia tal tipo metas?
El estudio lo considero una método estupendo -mas no necesario- para lograr la realización, que no es un fin sino un proceso continuo hasta el fin de los días de uno. Por tanto, la motivación hacia este es en última instancia desinteresada a pesar de las obligaciones entre medias. Y con ese, y no otro motivo, haría un horario. No pienso por más adecuado que sea para mi futuro laboral malgastar siquiera segundos de mi vida realizando tareas con tales planteamientos.
Con esto en claro, me dispongo a hacer uno (las páginas también ofrecen buenos consejos echando a un lado lo anterior mencionado) eso sí, con mis propias prioridades.
*Por cierto, el día ha pasado factura. Son las 6:32 y aún no he ido a dormir y creo que no lo voy a hacer hasta mañana por la noche para adaptarme nuevamente al horario diurno... (¡quién pudiera ser animal nocturno!)
ESFUERZO,
PERSEVERANCIA y
DISCIPLINA
PERSEVERANCIA y
DISCIPLINA
¡Yuju! Mis tres puntos fuertes.
Luego, tuve que reírme al leer (citado literalmente)
"No dejes largos períodos de tiempo sin hacer nada: estarás entrenando tu cuerpo en la vagancia -la gran enemiga del esfuerzo-."
precisamente, tras haber escrito la entrada que con título "pereza" resumía mi día de hoy y, de forma menos exageradas, el de otros cientos de mi vida.
Los mejores puntos son las analogías entre el cumplimiento de este horario y el entrenamiento para un deportista, la inflexibilidad que hay que tener diariamente con las horas marcadas y la ley, la indolencia con el fracaso y las técnicas psicológicas y de relajación previas al examen y los libros de autoayuda, por citar algunos.
Es especialmente esta economía del tiempo que abarca prácticamente cada segundo de la vida de aquel que se lo imponga y la perspectiva de que su seguimiento consiste en una carrera con una meta donde siempre hay algo que ganar o perder, o batalla constante en la que hay que luchar por obtener algo con un sacrificio constante, lo que me exaspera.
Probablemente todo lo anterior sea el planteamiento más adecuado para aquel con sus miras más puestas en el fin que en el camino por cualquier razón o cuya motivación nazca de cierto placer masoquista en regular todos los aspectos de su vida. Pero, en lo que respecta -por lo menos- a mí, aún con posibles destinos a alcanzar impuestos o propios, abandonar a o ver la totalidad de horas empleadas como una renuncia, me parece, sin más rodeos, absurdo. Matiz implícito en el momento de que todas las actividades realizadas se orienten hacia un fin determinado, fin que cobra mayor relevancia que la realización de tales actividades en sí. En otras palabras, en el momento de que la vida se oriente hacia un futuro siempre (o en un período extenso) próximo sacrificando -hago énfasis en la palabra "sacrificio" porque de las que hablo son aquellas empleadas en actividades en absoluto amenas- con ello, las horas presentes.
Para ponernos drásticos, si el fin último de la vida es la vida en sí y, por tanto, todo propósito está encauzado en vivirla lo mejor posible, ¿por qué conducir "todos" los aspectos de la misma hacia tal tipo metas?
El estudio lo considero una método estupendo -mas no necesario- para lograr la realización, que no es un fin sino un proceso continuo hasta el fin de los días de uno. Por tanto, la motivación hacia este es en última instancia desinteresada a pesar de las obligaciones entre medias. Y con ese, y no otro motivo, haría un horario. No pienso por más adecuado que sea para mi futuro laboral malgastar siquiera segundos de mi vida realizando tareas con tales planteamientos.
Con esto en claro, me dispongo a hacer uno (las páginas también ofrecen buenos consejos echando a un lado lo anterior mencionado) eso sí, con mis propias prioridades.
*Por cierto, el día ha pasado factura. Son las 6:32 y aún no he ido a dormir y creo que no lo voy a hacer hasta mañana por la noche para adaptarme nuevamente al horario diurno... (¡quién pudiera ser animal nocturno!)
Pereza
Voy a morir de la pereza. En serio. Hoy ha sido un día increíblemente perezoso. Dentro de poco, llegaré al límite en el que la pereza es tal que tendré que dejar de respirar simplemente porque me costará más esfuerzo del dispuesto a hacer. Mis células adquirirán esta misma filosofía de vida y la masa deforme resultante hará una simbiosis con la silla o la cama y se fusionarán en un sólo organismo debido a la inactividad e interactuacción constante de los átomos. Cuando descubran ese ser que aún se mantiene con vida sin necesidad de oxígeno y anatomía extraña hasta el momento, lo analizarán hasta la saciedad. Y tras cientos de prueba, aquella cosa inicial quedará irreconocible y será exhibida como un ser del espacio para ganar dinero con la entrada. Se alarmarán sobre el próximo fin del mundo y predicarán sobre la llegada de los extraterrestres, y cuando se sepa que todo ha sido un frause o se esfume la expectación, será desechado en algún contenedor. Siglos más tardes, harán excavaciones arqueológicas y así... será como acabaré en un museo.
Pero a lo que iba y en pocas palabras; me desperté a las 11:45 y permanecí en la cama hasta alrededor de las 17:10 (por obra y gracia de las visitas inoportunas), me duché, bajé el colchón al suelo y vi una película (en busca de Bobby Fischer) hasta las 19:50 o 20:05. Desde entonces estoy en el ordenador y lo más gracioso es que no son ni las diez y me caigo de sueño. Bueno, en realidad no sueño de cansancio ni de real necesidad fisiológica, sino por la indolencia en sí.
En fin. Un día, ciertamente, MUY productivo.
Pero a lo que iba y en pocas palabras; me desperté a las 11:45 y permanecí en la cama hasta alrededor de las 17:10 (por obra y gracia de las visitas inoportunas), me duché, bajé el colchón al suelo y vi una película (en busca de Bobby Fischer) hasta las 19:50 o 20:05. Desde entonces estoy en el ordenador y lo más gracioso es que no son ni las diez y me caigo de sueño. Bueno, en realidad no sueño de cansancio ni de real necesidad fisiológica, sino por la indolencia en sí.
En fin. Un día, ciertamente, MUY productivo.
viernes, 1 de enero de 2010
Balance del 2009
Esta es, asimismo, la primera vez que se me ocurre hacer un balance (por inspiración de otro blog, todo hay que decirlo)
-He conocido a amigos de puta madre de otras partes del mundo con los que aún sigo hablando y espero ver en un par de años por lo menos (con suerte, antes)
-He hablado con gente de Rusia e intentado aprender ruso (y fallado en el intento). Incluso llegué a configurar mi teclado en cirílico. Desde entonces tengo un correo electrónico molesto que me manda de continuo noticias y eso.
-He llenado el msn de gente desconocida y la mayor parte de habla no española
-Conocí a un pederasta de alrededor de 60 añitos que se hacía pasar por un chaval de 26 y di a entender sin querer en un bar que me lo había montado con pedófilos
-Me he metido en una fuente con ropa incluída y caminé dos o tres horas en plena madrugada de regreso a casa tras meterme en dicha fuente
-Terminé el curso pasado con la tira de sobresalientes
-Fui a un concierto decepcionante de uno de los grupos de música que marcaron mi infancia y a otro concierto (de música clásica) que compuso un amigo, en el conservatorio
-Me he lamentado como ningún otro año del absurdo de la vida, el cansancio y planteado de continuo el suicidio como alternativa última (a principio de año sobre todo, cuando me dio ese no-se-qué punto depresivo y malhumorado)
-He estado a punto de quebrar la amistad con dos de mis mejores amigos
-He tenido indigentes en casa de continuo
-Me he hecho pasar por homosexual
-Me aficioné al cine de los 20' y alrededores, en especial, el soviético y alemán (¡descubrí a Fritz Lang y a Rudolf Klein-Rogge! ¡A Buster Keaton! ¡A Eisenstein!)
-He tardado más de dos meses en entregar los libros a la biblioteca. Cuando los entregué, el sistema no estaba operativo, por lo que no me pudieron decir nada.
-Cambié de opinión con el viaje a Japón y ahora el destino es Europa
-En mayo me descargué 10 gigas de música y en junio 3 o 4
-Me ofrecieron una invitación del spotify y descubrí como los que no la poseían podían registrarse gratuitamente
-Me aficioné al jazz y a beber té por las noches (y al vino en cierta medida, y más adelante a la música clásica)
-Casi todo el verano me lo pasé escribiendo en inglés
-He ido a manifestaciones contra el plan Bolonia
-Me he metido en alcantarillas llenas de barro, colado en propiedades ajenas y huído de la policía
-He escuchado durante horas música de un violinista callejero
-He hecho locuras (quizás traumatizantes) en frente mismo del mar de las que me arrepiento ahora en cierta medida
-He contemplado varias veces el amanecer
-Quedé con un amigo a las cuatro de la mañana y paseé por las calles con él hasta las 2 o 3 de la tarde. A partir de ahí, me empecé a encontrar mal y volví a casa.
-Estuve una temporada trasladándome en bicicleta a todas partes (ahora no la saco del garaje) y por casualidad, me metí en una manifestación en la que todo el mundo iba en bicicleta
-Medio abandoné mi otro blog
-He ido a conferencias en museos (¡contemplado venus y la luna con telescopio!) y aistido a cursos en la universidad
-He medio participado en mi primera obra de teatro
-He hecho y dicho las mayores idioteces de mi vida delante de muchas personas
-No he recibido regalos este cumpleaños porque se me olvidó hacer la lista
-He flipado con el vagabundo de las estrellas y otros que ahora no vienen a mi mente
-Fui a la base de astronomía del sur de mi isla, donde me ofrecieron una imagen de ella desde un satélite y ahora la tengo en póster justo encima de la pantalla para quejarme a las visitas de que ahí vivamos
-Me ha tocado la clase más numerosa de toda mi vida
-Me he enterado de que la gente no me entiende cuando le hablo
-He descubierto que eso de que no tengo sentido de la orientación es un mito (¡ja!)
-Fui a la playa en plena noche para ver la lluvia de estrellas... y no pude ver nada porque estuvo nublado
-Me encontré con un senegalés que apenas sabía hablar español y lo poco que dijo e hizo fue para ligar...
-Descubrí como colarme en el estado abandonado que se encuentra a dos manzanas de mi casa
-Me registré en foros de poesía y escribí las chorradas más inmensas de este mundo
-He desestabilizado mi sistema nervioso de forma alarmante. Salto a la mínima.
-Lloré tras leer biografías trágicas de alguno de mis ídolos
-En una página sobre música he discutido acerca de los Jonas Brothers (O_o)
-He intentado dejar de comer carne (lástima que yo no sea quien prepare la comida)
-He puesto la webcam más veces estos últimos meses que la suma de todas las anteriores de toda mi vida
-He decidido que me iré a estudiar a Francia
-Osho, la piratería y los libros de autoayuda me han irritado hasta lo inimaginable
-Bautizé junto con una amiga "el herrero cojo" a una calle cuyo nombre era "el herrero"
-Sentada tras un banco (no encima) y bebiendo coca cola, un conductor que por allí pasaba me dijo que tirase la cerveza al contenedor cuando acabase (¡por la cara!)
-Me han preguntado varias veces si soy chico o chica (ejem...)
-Me he cargado el window a posta de uno de mis portátiles para ensayar con los nuevos virus que había hecho
-He hecho un cortometraje y asistido a un concurso de mierda gracias a él
-He estado contemplando el mar durante horas desde un muelle muy temprano en la mañana y muy tarde en la noche
-Mi hora media de tomar el almuerzo ha estado entre las 3 y las 4 (más cerca de las 4 que de las 3)
-Me cambié en tuenti el nombre a "Pellejoman"
-Seguí la paranoia de la persona que sorbía con una pajita en el interior de la bolsa de tejido epitelial rellena de tejido adiposo, y en el messenger llegué a tener la foto de la niña del exorcista (a causa la misma paranoia) puesta con un corazón. La apuesta la perdí al final porque un amigo rehusó a hablar conmigo mientras esa foto siguiese ahí (traumas de la infancia)
-La libreta de Kami se empezó a escribir
-Me preguntaron varias veces si fumaba de continuo en plena ascensión a una montaña porque era incapaz de respirar
-Casi todas las películas que he visto en el cine han sido de terror (las detesto profundamente)
-Apenas he tenido dinero y salido de casa
-Formateé el linux de un ordenador del que no tenía ni la clave ni la contraseña y configurado casi totalmente (lo básico)
-Dejé de ver la televisión allá por agosto (gracias a la TDT ¬¬)
-Fui a ofrecerle dos euros a un tío que vivía en la calle mientras este "semicaminaba" ignorándome por completo, le aparté de la carretera cuando un coche le iba a atropellar y me dijo: ¡chacho, vete a tocar las narices a otra parte! (o algo así)
-Llegué a tener más de 20 páginas principales en el mozilla e intercambiados los botones del ratón
-He comido hierba
-Talaron el árbol donde siempre me sentaba a esperar la guagua y charlar
-Estoy empezando a trasladarme en coche (T_T)
-Me han propuesto ver películas pornográficas y zoofílicas para "librarme de los prejuicios de tipo sexual"
-Desde que descubrí el blog de un taxista (¡de mi isla incluso!) que escribía anécdotas sobre su día a día, los tengo en alza
-He aprendido muchísimas cosas que seguramente acabaré olvidando
-Me he dado cuenta de que mi estilo de vida es bastante ermitaño
-Me han cogido "prestados" 2500 € sin permiso y no parece que me los quieran devolver
-He vuelto a tener fé en la posibilidad de alcanzar las propias metas
-Pasé de rana a caracol y naranja "malrodada"
-He hechado de menos a amigos que se fueron y probablemente no volveré a ver jamás
-He hablado horas y horas y horas con la misma persona por teléfono (ya es un clásico)
-Vi Death Note y One Piece en menor medida. Tras eso, no he vuelto a ver ningún anime.
-Mis planes de futuro se tambalearon debido a los cambios hechos
La verdad es que, ahora, recordando... tampoco ha estado tan mal. Una vez que estos vienen a la mente, no hay tanto lugar para que las últimas impresiones subjetivas (de matiz insano) asalten a uno. Ha habido bastantes cosas agradables, otras con sus más y sus menos y luego, otras definitivamente horribles. Pero como todo en la vida, siempre hay un contrapunto tras todo hecho orientado hacia lo "agradable" y "desagradable". Es decir, no existe vida que sea desgracia tras desgracia sin tregua alguna. Aunque, claro está, todo depende de cómo se interprete ello. Quizá la clave está en un cambio de perspectivas... o adquirir más conocimiento sobre el mundo. Pero, en fin. Puedo decir que ha sido un buen año así generalmente.
-He conocido a amigos de puta madre de otras partes del mundo con los que aún sigo hablando y espero ver en un par de años por lo menos (con suerte, antes)
-He hablado con gente de Rusia e intentado aprender ruso (y fallado en el intento). Incluso llegué a configurar mi teclado en cirílico. Desde entonces tengo un correo electrónico molesto que me manda de continuo noticias y eso.
-He llenado el msn de gente desconocida y la mayor parte de habla no española
-Conocí a un pederasta de alrededor de 60 añitos que se hacía pasar por un chaval de 26 y di a entender sin querer en un bar que me lo había montado con pedófilos
-Me he metido en una fuente con ropa incluída y caminé dos o tres horas en plena madrugada de regreso a casa tras meterme en dicha fuente
-Terminé el curso pasado con la tira de sobresalientes
-Fui a un concierto decepcionante de uno de los grupos de música que marcaron mi infancia y a otro concierto (de música clásica) que compuso un amigo, en el conservatorio
-Me he lamentado como ningún otro año del absurdo de la vida, el cansancio y planteado de continuo el suicidio como alternativa última (a principio de año sobre todo, cuando me dio ese no-se-qué punto depresivo y malhumorado)
-He estado a punto de quebrar la amistad con dos de mis mejores amigos
-He tenido indigentes en casa de continuo
-Me he hecho pasar por homosexual
-Me aficioné al cine de los 20' y alrededores, en especial, el soviético y alemán (¡descubrí a Fritz Lang y a Rudolf Klein-Rogge! ¡A Buster Keaton! ¡A Eisenstein!)
-He tardado más de dos meses en entregar los libros a la biblioteca. Cuando los entregué, el sistema no estaba operativo, por lo que no me pudieron decir nada.
-Cambié de opinión con el viaje a Japón y ahora el destino es Europa
-En mayo me descargué 10 gigas de música y en junio 3 o 4
-Me ofrecieron una invitación del spotify y descubrí como los que no la poseían podían registrarse gratuitamente
-Me aficioné al jazz y a beber té por las noches (y al vino en cierta medida, y más adelante a la música clásica)
-Casi todo el verano me lo pasé escribiendo en inglés
-He ido a manifestaciones contra el plan Bolonia
-Me he metido en alcantarillas llenas de barro, colado en propiedades ajenas y huído de la policía
-He escuchado durante horas música de un violinista callejero
-He hecho locuras (quizás traumatizantes) en frente mismo del mar de las que me arrepiento ahora en cierta medida
-He contemplado varias veces el amanecer
-Quedé con un amigo a las cuatro de la mañana y paseé por las calles con él hasta las 2 o 3 de la tarde. A partir de ahí, me empecé a encontrar mal y volví a casa.
-Estuve una temporada trasladándome en bicicleta a todas partes (ahora no la saco del garaje) y por casualidad, me metí en una manifestación en la que todo el mundo iba en bicicleta
-Medio abandoné mi otro blog
-He ido a conferencias en museos (¡contemplado venus y la luna con telescopio!) y aistido a cursos en la universidad
-He medio participado en mi primera obra de teatro
-He hecho y dicho las mayores idioteces de mi vida delante de muchas personas
-No he recibido regalos este cumpleaños porque se me olvidó hacer la lista
-He flipado con el vagabundo de las estrellas y otros que ahora no vienen a mi mente
-Fui a la base de astronomía del sur de mi isla, donde me ofrecieron una imagen de ella desde un satélite y ahora la tengo en póster justo encima de la pantalla para quejarme a las visitas de que ahí vivamos
-Me ha tocado la clase más numerosa de toda mi vida
-Me he enterado de que la gente no me entiende cuando le hablo
-He descubierto que eso de que no tengo sentido de la orientación es un mito (¡ja!)
-Fui a la playa en plena noche para ver la lluvia de estrellas... y no pude ver nada porque estuvo nublado
-Me encontré con un senegalés que apenas sabía hablar español y lo poco que dijo e hizo fue para ligar...
-Descubrí como colarme en el estado abandonado que se encuentra a dos manzanas de mi casa
-Me registré en foros de poesía y escribí las chorradas más inmensas de este mundo
-He desestabilizado mi sistema nervioso de forma alarmante. Salto a la mínima.
-Lloré tras leer biografías trágicas de alguno de mis ídolos
-En una página sobre música he discutido acerca de los Jonas Brothers (O_o)
-He intentado dejar de comer carne (lástima que yo no sea quien prepare la comida)
-He puesto la webcam más veces estos últimos meses que la suma de todas las anteriores de toda mi vida
-He decidido que me iré a estudiar a Francia
-Osho, la piratería y los libros de autoayuda me han irritado hasta lo inimaginable
-Bautizé junto con una amiga "el herrero cojo" a una calle cuyo nombre era "el herrero"
-Sentada tras un banco (no encima) y bebiendo coca cola, un conductor que por allí pasaba me dijo que tirase la cerveza al contenedor cuando acabase (¡por la cara!)
-Me han preguntado varias veces si soy chico o chica (ejem...)
-Me he cargado el window a posta de uno de mis portátiles para ensayar con los nuevos virus que había hecho
-He hecho un cortometraje y asistido a un concurso de mierda gracias a él
-He estado contemplando el mar durante horas desde un muelle muy temprano en la mañana y muy tarde en la noche
-Mi hora media de tomar el almuerzo ha estado entre las 3 y las 4 (más cerca de las 4 que de las 3)
-Me cambié en tuenti el nombre a "Pellejoman"
-Seguí la paranoia de la persona que sorbía con una pajita en el interior de la bolsa de tejido epitelial rellena de tejido adiposo, y en el messenger llegué a tener la foto de la niña del exorcista (a causa la misma paranoia) puesta con un corazón. La apuesta la perdí al final porque un amigo rehusó a hablar conmigo mientras esa foto siguiese ahí (traumas de la infancia)
-La libreta de Kami se empezó a escribir
-Me preguntaron varias veces si fumaba de continuo en plena ascensión a una montaña porque era incapaz de respirar
-Casi todas las películas que he visto en el cine han sido de terror (las detesto profundamente)
-Apenas he tenido dinero y salido de casa
-Formateé el linux de un ordenador del que no tenía ni la clave ni la contraseña y configurado casi totalmente (lo básico)
-Dejé de ver la televisión allá por agosto (gracias a la TDT ¬¬)
-Fui a ofrecerle dos euros a un tío que vivía en la calle mientras este "semicaminaba" ignorándome por completo, le aparté de la carretera cuando un coche le iba a atropellar y me dijo: ¡chacho, vete a tocar las narices a otra parte! (o algo así)
-Llegué a tener más de 20 páginas principales en el mozilla e intercambiados los botones del ratón
-He comido hierba
-Talaron el árbol donde siempre me sentaba a esperar la guagua y charlar
-Estoy empezando a trasladarme en coche (T_T)
-Me han propuesto ver películas pornográficas y zoofílicas para "librarme de los prejuicios de tipo sexual"
-Desde que descubrí el blog de un taxista (¡de mi isla incluso!) que escribía anécdotas sobre su día a día, los tengo en alza
-He aprendido muchísimas cosas que seguramente acabaré olvidando
-Me he dado cuenta de que mi estilo de vida es bastante ermitaño
-Me han cogido "prestados" 2500 € sin permiso y no parece que me los quieran devolver
-He vuelto a tener fé en la posibilidad de alcanzar las propias metas
-Pasé de rana a caracol y naranja "malrodada"
-He hechado de menos a amigos que se fueron y probablemente no volveré a ver jamás
-He hablado horas y horas y horas con la misma persona por teléfono (ya es un clásico)
-Vi Death Note y One Piece en menor medida. Tras eso, no he vuelto a ver ningún anime.
-Mis planes de futuro se tambalearon debido a los cambios hechos
¡y otras cientas!
La verdad es que, ahora, recordando... tampoco ha estado tan mal. Una vez que estos vienen a la mente, no hay tanto lugar para que las últimas impresiones subjetivas (de matiz insano) asalten a uno. Ha habido bastantes cosas agradables, otras con sus más y sus menos y luego, otras definitivamente horribles. Pero como todo en la vida, siempre hay un contrapunto tras todo hecho orientado hacia lo "agradable" y "desagradable". Es decir, no existe vida que sea desgracia tras desgracia sin tregua alguna. Aunque, claro está, todo depende de cómo se interprete ello. Quizá la clave está en un cambio de perspectivas... o adquirir más conocimiento sobre el mundo. Pero, en fin. Puedo decir que ha sido un buen año así generalmente.
lunes, 28 de diciembre de 2009
28 de diciembre
Algunos graciosos hoy me levantaron por la mañana y me dijeron que unos amigos habían telefoneado diciendo que llevaban esperándome en la parada desde hacía un tiempo por algo que habíamos acordado. Mi respuesta no fue sino de confusión porque en general me suelen avisar con antelación y uno de ellos estaba, hipotéticamente, de vacaciones en una isla vecina (con el añadido de que uno recién levantado tampoco tiene la mente muy lucida). No obstante, en unos minutos mientras me vestía a la velocidad del rayo dejé de cavilar acerca de todo esto y bajé a la calle medio corriendo y con los ojos aún lacrimogeando. Al fin llegué allí y no estaban, momento en el que me di cuenta de que no me habían especificado exactamente a qué parada ir. En realidad, cada vez que hablamos de "la parada" sin ninguna clase de contexto, nos referimos a una que se encuentra a 45 minutos de distancia. Así pues, volví al piso y cuando a punto estaba de coger el móvil para decirles que llegaría algo tarde, me dijeron:
Me volví a acostar y entre sus risas, los mandé al infierno. De hecho, aún a estas horas del día, aunque no con tanta intensidad, de vez en cuando siguen con la bromita. Ejem -_-
¡INOCENTE!
Me volví a acostar y entre sus risas, los mandé al infierno. De hecho, aún a estas horas del día, aunque no con tanta intensidad, de vez en cuando siguen con la bromita. Ejem -_-
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lunes, 21 de diciembre de 2009
986
Desde esta misma mañana el teléfono ha sonado TROPOCIENTAS MIL veces. Y siempre el mismo número molesto... 986-y-seis-números-más...
De aquí a unos años me plantearé seriamente el poseer o no de teléfono fijo. Del móvil ya he renunciado obviamente...
Noticias de última hora: el sospechoso vive en Pontevedra. ¿Pero qué diablos hará alguien llamando desde Pontevedra? ¿No tiene acaso factura telefónica? Sea como sea, ¡por dios! ¡que me deje en paz pronto!
De aquí a unos años me plantearé seriamente el poseer o no de teléfono fijo. Del móvil ya he renunciado obviamente...
Noticias de última hora: el sospechoso vive en Pontevedra. ¿Pero qué diablos hará alguien llamando desde Pontevedra? ¿No tiene acaso factura telefónica? Sea como sea, ¡por dios! ¡que me deje en paz pronto!
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jueves, 10 de diciembre de 2009
Elementos con los que combatir a diario.
Existen dos, entre todo ese conjunto de aquellas cosas que detesto, que me irritan particularmente. Una de ellas son los cambios de atuendo de uso diario y la otra, la actividad física. Si tuviese un microscopio, apuesto a que podría observar como mis células se retorcerían por el rechazo extremo producido en presencia de tales estímulos. Es una relación perfecta de causa-efecto. El elemento interviene en algún instante de mi vida por una fracción de segundo y la exacerbación sustituye cualquier otro estado anímico anterior.
Vamos a ver, he utilizado en los dos últimos años de mi vida las mismas prendas. En concreto, tres pantalones (uno que uso exclusivamente en casa y otros dos en el exterior), cuatro camisas y un par de zapatos. No necesito de alguna otra ni lo deseo. Es más, me mantengo a distancia de todo ello. Sin embargo, por alguna extraña razón, debo enfrentarme constantemente a la voluntad ajena u opinión de algún otro acerca de todo esto. Por algún tipo de ineludible ley natural o fuerza divina, de cuando en cuando, este mismo tipo de voluntad "confunde" MIS vestimentas con trapos.
Para ser exactos, ahora mismo, uno de mis pantalones estará camino a no-se-qué vertedero. La persona en cuestión -aunque dudo que no lo hicese con intención, por una serie de razones- se ofreció a comprar otro. Bien. Así todo resulta sencillo. Pero MI pantalón no volverá ni podrá ser sustituído por otro semejante. Si usaba ESE en concreto era porque reunía el conjunto de factores necesarios como para que me resultase cómodo a la par que confortable. Luego, elegir otro arbitrariamente hace caer en picado las probabilidades de encontrar aquel que también cubra tales factores y un proceso de selección resultaría demasiado lento (no pienso pues, desperdiciar siquiera minutos de mi vida visitando tiendas aleatoriamente hasta encontarlo).
Por otro lado, mi amor a la actividad física es tradicional. En general, no tan sólo en cuanto a realizarla, sino a todo lo relacionado con ella (la falta de higiene, la explotación a nivel corporal y todos aquellos elementos agradables inherentes a ella). Es decir, tanto su praxis -propia o que implique observarla-, como su teoría. No me interesa en absoluto y, además, me desagrada. Y sí, conozco lo extraordinariamente mal que a nivel fisiológico podré llegarme a encontrar en un estado como el actual de sedentarismo a largo plazo, lo terriblemente desagradable a ojos de otros en cuanto a canones de belleza y un largo etcétera. Y, asimismo, ello no inquieta ni un ápice de mi ser. Me es indiferente y no me interesa en absoluto. Es decir, asumo, en cualquier caso, las consecuencias de la decisión tomada. Pero, por favor, que se mantenga a un mínimo de 20 metros de distancia.
Así como emplear tiempo en actividades como las mencionadas anteriormente, torturarse una media de 1h y media diaria, implicaría perder a lo largo de una semana unas diez u once horas. Horas que, por otra parte, podrían bien haber sido empleadas en tareas "más" amenas y que acercan al ser a su realización o algo semejante.
Vamos a ver, he utilizado en los dos últimos años de mi vida las mismas prendas. En concreto, tres pantalones (uno que uso exclusivamente en casa y otros dos en el exterior), cuatro camisas y un par de zapatos. No necesito de alguna otra ni lo deseo. Es más, me mantengo a distancia de todo ello. Sin embargo, por alguna extraña razón, debo enfrentarme constantemente a la voluntad ajena u opinión de algún otro acerca de todo esto. Por algún tipo de ineludible ley natural o fuerza divina, de cuando en cuando, este mismo tipo de voluntad "confunde" MIS vestimentas con trapos.
Para ser exactos, ahora mismo, uno de mis pantalones estará camino a no-se-qué vertedero. La persona en cuestión -aunque dudo que no lo hicese con intención, por una serie de razones- se ofreció a comprar otro. Bien. Así todo resulta sencillo. Pero MI pantalón no volverá ni podrá ser sustituído por otro semejante. Si usaba ESE en concreto era porque reunía el conjunto de factores necesarios como para que me resultase cómodo a la par que confortable. Luego, elegir otro arbitrariamente hace caer en picado las probabilidades de encontrar aquel que también cubra tales factores y un proceso de selección resultaría demasiado lento (no pienso pues, desperdiciar siquiera minutos de mi vida visitando tiendas aleatoriamente hasta encontarlo).
Por otro lado, mi amor a la actividad física es tradicional. En general, no tan sólo en cuanto a realizarla, sino a todo lo relacionado con ella (la falta de higiene, la explotación a nivel corporal y todos aquellos elementos agradables inherentes a ella). Es decir, tanto su praxis -propia o que implique observarla-, como su teoría. No me interesa en absoluto y, además, me desagrada. Y sí, conozco lo extraordinariamente mal que a nivel fisiológico podré llegarme a encontrar en un estado como el actual de sedentarismo a largo plazo, lo terriblemente desagradable a ojos de otros en cuanto a canones de belleza y un largo etcétera. Y, asimismo, ello no inquieta ni un ápice de mi ser. Me es indiferente y no me interesa en absoluto. Es decir, asumo, en cualquier caso, las consecuencias de la decisión tomada. Pero, por favor, que se mantenga a un mínimo de 20 metros de distancia.
Así como emplear tiempo en actividades como las mencionadas anteriormente, torturarse una media de 1h y media diaria, implicaría perder a lo largo de una semana unas diez u once horas. Horas que, por otra parte, podrían bien haber sido empleadas en tareas "más" amenas y que acercan al ser a su realización o algo semejante.
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