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sábado, 9 de enero de 2010

Citar

Ayer por Triana vi a un tipo sentando en un banco que estaba tocando, nada más y nada menos, que un citar. Es la primera vez en mi vida que veo uno tangible. Y, cómo no, recordé a Ravi Shankar, al que ya tenía olvidado y, asimismo, a Philip Glass (uno de mis compositores favoritos contemporáneos), ya que ambos hicieron un disco en conjunto si no recuerdo mal.


miércoles, 6 de enero de 2010

Día de reyes


Son las ocho de la mañana del 6 de enero, ¡felices reyes!

Hago énfases en las OCHO de la mañana porque en condiciones normales a estas horas estoy a punto de irme a la cama o durmiendo profundamente.

Hoy mis queridos vecinos se levantaron (quizá a causa del hijo) allá por las seis menos veinte. Lo sé bien, no me hizo falta siquiera mirar el reloj. Hoy, pues, queridos lectores, se produjo la sincronización más perfecta que jamás haya acontecido a lo largo y ancho del universo conocido a causa de la alizanza de todas las fuerzas existentes y por haber... contra mi causa. Me fui a dormir esperando caer en un estado de inconsciencia y reposo absolutos en cuestión de instantes mientras me tapaba con la manta, instante en el que mis oídos no alcanzaron ya a oír los molestos sonidos del disco duro externo y el ordenador en general, hasta que, acto seguido, los gritos agudos de un niño rasgando lo que podría ser el papel de envoltura de uno de sus regalos enturbiaron tal disposición mental y anímica (¡joder!). Sin embargo, no todo estaba perdido. Tras batallar contra el colchón durante un plazo indefinido de tiempo, logré duramente coinciliar el sueño.

Horas más tardes y no recuerdo quién ni de qué manera, me desperté y yo, obediente -hay que tener en cuenta que el cerebro no está operativo en tal clase de circunstancias-, me dirigí al salón. Allí mientras descubría el mecanismo de uno de mis regalos, lo que parecía ser un despertador*... y efectivamente era, saltó una voz estridente de 'mujer-imitando-a-máquina' o 'máquina-imitando-a-mujer' ofreciéndome entre otras, la temperatura, la fecha y la hora. Las siete y pico.

Definitivamente y por alguna razón extraña, dormir hoy es una tarea harto complicada. Por lo demás, ahora que me estoy desperezando y escuchando música agradable, el día amaneció bien. Otro de mis regalos fue un conjunto de tres altavoces (uno principal y dos laterales) estupendos que estrené con György Ligeti. Para ser exactos, es la primera vez en año que no uso cascos. Y acerca de exactitud, también me regalaron una calculadora científica (¡al fin!) con la que ya he aprendido a hacer chapuzas y una agenda (la primera que usaré en mi vida). Luego, unos cuantos libros:

-El miedo a la libertad de Erich Fromm
-1984 de George Orwell
-La rebelión de las masas de Ortega y Gasset
-El Tao Te King de Lao Tse
-Ulises de James Joyce
-Bajo las ruedas y Demian de Herman Hesse

Todos ellos, libros fantásticos. Sin embargo, la próxima vez, pediré un libro electrónico. A esos chismes les puedes meter todos los PDFs y documentos deseados, listos para ser leídos con una pantalla de tamaño e iluminación perfectos. Y, la siguiente, un ipod. Después creo que podré morir en paz.

Respecto a las visitas familiares típicas del seis de enero, parece ser que vendrán en unas horas. Ante lo cual no estoy en desacuerdo ni me opongo siempre y cuando se mantengan veinte metros a la redonda del lugar de la casa en el que decida pasar la mañana o tarde. Es más, no me apetece saludar a nadie fuera de mi círculo de amigos íntimos y que exceda por dos el número. Quizás salga a la calle o me acueste a dormir -o sea, emprender la huída- para evitar la reunión de siempre, ya veré. A ver con que me sorprenden este año...

P.D: hace 23ºC y estoy a punto de morir por congelamiento

*Algo así, pero en negro. De hecho, hasta los altavoces y la agenda son de ese color.

lunes, 4 de enero de 2010

Pereza

Voy a morir de la pereza. En serio. Hoy ha sido un día increíblemente perezoso. Dentro de poco, llegaré al límite en el que la pereza es tal que tendré que dejar de respirar simplemente porque me costará más esfuerzo del dispuesto a hacer. Mis células adquirirán esta misma filosofía de vida y la masa deforme resultante hará una simbiosis con la silla o la cama y se fusionarán en un sólo organismo debido a la inactividad e interactuacción constante de los átomos. Cuando descubran ese ser que aún se mantiene con vida sin necesidad de oxígeno y anatomía extraña hasta el momento, lo analizarán hasta la saciedad. Y tras cientos de prueba, aquella cosa inicial quedará irreconocible y será exhibida como un ser del espacio para ganar dinero con la entrada. Se alarmarán sobre el próximo fin del mundo y predicarán sobre la llegada de los extraterrestres, y cuando se sepa que todo ha sido un frause o se esfume la expectación, será desechado en algún contenedor. Siglos más tardes, harán excavaciones arqueológicas y así... será como acabaré en un museo.

Pero a lo que iba y en pocas palabras; me desperté a las 11:45 y permanecí en la cama hasta alrededor de las 17:10 (por obra y gracia de las visitas inoportunas), me duché, bajé el colchón al suelo y vi una película (en busca de Bobby Fischer) hasta las 19:50 o 20:05. Desde entonces estoy en el ordenador y lo más gracioso es que no son ni las diez y me caigo de sueño. Bueno, en realidad no sueño de cansancio ni de real necesidad fisiológica, sino por la indolencia en sí.

En fin. Un día, ciertamente, MUY productivo.

sábado, 2 de enero de 2010

Amaral - Marta, Sebas, Guille y los demás



Crecí oyendo Amaral (entre otros), así pues ¡menudo impacto cuando me acordé ayer de esta canción!

viernes, 1 de enero de 2010

Balance del 2009

Esta es, asimismo, la primera vez que se me ocurre hacer un balance (por inspiración de otro blog, todo hay que decirlo)

-He conocido a amigos de puta madre de otras partes del mundo con los que aún sigo hablando y espero ver en un par de años por lo menos (con suerte, antes)
-He hablado con gente de Rusia e intentado aprender ruso (y fallado en el intento). Incluso llegué a configurar mi teclado en cirílico. Desde entonces tengo un correo electrónico molesto que me manda de continuo noticias y eso.
-He llenado el msn de gente desconocida y la mayor parte de habla no española
-Conocí a un pederasta de alrededor de 60 añitos que se hacía pasar por un chaval de 26 y di a entender sin querer en un bar que me lo había montado con pedófilos
-Me he metido en una fuente con ropa incluída y caminé dos o tres horas en plena madrugada de regreso a casa tras meterme en dicha fuente
-Terminé el curso pasado con la tira de sobresalientes
-Fui a un concierto decepcionante de uno de los grupos de música que marcaron mi infancia y a otro concierto (de música clásica) que compuso un amigo, en el conservatorio
-Me he lamentado como ningún otro año del absurdo de la vida, el cansancio y planteado de continuo el suicidio como alternativa última (a principio de año sobre todo, cuando me dio ese no-se-qué punto depresivo y malhumorado)
-He estado a punto de quebrar la amistad con dos de mis mejores amigos
-He tenido indigentes en casa de continuo
-Me he hecho pasar por homosexual
-Me aficioné al cine de los 20' y alrededores, en especial, el soviético y alemán (¡descubrí a Fritz Lang y a Rudolf Klein-Rogge! ¡A Buster Keaton! ¡A Eisenstein!)
-He tardado más de dos meses en entregar los libros a la biblioteca. Cuando los entregué, el sistema no estaba operativo, por lo que no me pudieron decir nada.
-Cambié de opinión con el viaje a Japón y ahora el destino es Europa
-En mayo me descargué 10 gigas de música y en junio 3 o 4
-Me ofrecieron una invitación del spotify y descubrí como los que no la poseían podían registrarse gratuitamente
-Me aficioné al jazz y a beber té por las noches (y al vino en cierta medida, y más adelante a la música clásica)
-Casi todo el verano me lo pasé escribiendo en inglés
-He ido a manifestaciones contra el plan Bolonia
-Me he metido en alcantarillas llenas de barro, colado en propiedades ajenas y huído de la policía
-He escuchado durante horas música de un violinista callejero
-He hecho locuras (quizás traumatizantes) en frente mismo del mar de las que me arrepiento ahora en cierta medida
-He contemplado varias veces el amanecer
-Quedé con un amigo a las cuatro de la mañana y paseé por las calles con él hasta las 2 o 3 de la tarde. A partir de ahí, me empecé a encontrar mal y volví a casa.
-Estuve una temporada trasladándome en bicicleta a todas partes (ahora no la saco del garaje) y por casualidad, me metí en una manifestación en la que todo el mundo iba en bicicleta
-Medio abandoné mi otro blog
-He ido a conferencias en museos (¡contemplado venus y la luna con telescopio!) y aistido a cursos en la universidad
-He medio participado en mi primera obra de teatro
-He hecho y dicho las mayores idioteces de mi vida delante de muchas personas
-No he recibido regalos este cumpleaños porque se me olvidó hacer la lista
-He flipado con el vagabundo de las estrellas y otros que ahora no vienen a mi mente
-Fui a la base de astronomía del sur de mi isla, donde me ofrecieron una imagen de ella desde un satélite y ahora la tengo en póster justo encima de la pantalla para quejarme a las visitas de que ahí vivamos
-Me ha tocado la clase más numerosa de toda mi vida
-Me he enterado de que la gente no me entiende cuando le hablo
-He descubierto que eso de que no tengo sentido de la orientación es un mito (¡ja!)
-Fui a la playa en plena noche para ver la lluvia de estrellas... y no pude ver nada porque estuvo nublado
-Me encontré con un senegalés que apenas sabía hablar español y lo poco que dijo e hizo fue para ligar...
-Descubrí como colarme en el estado abandonado que se encuentra a dos manzanas de mi casa
-Me registré en foros de poesía y escribí las chorradas más inmensas de este mundo
-He desestabilizado mi sistema nervioso de forma alarmante. Salto a la mínima.
-Lloré tras leer biografías trágicas de alguno de mis ídolos
-En una página sobre música he discutido acerca de los Jonas Brothers (O_o)
-He intentado dejar de comer carne (lástima que yo no sea quien prepare la comida)
-He puesto la webcam más veces estos últimos meses que la suma de todas las anteriores de toda mi vida
-He decidido que me iré a estudiar a Francia
-Osho, la piratería y los libros de autoayuda me han irritado hasta lo inimaginable
-Bautizé junto con una amiga "el herrero cojo" a una calle cuyo nombre era "el herrero"
-Sentada tras un banco (no encima) y bebiendo coca cola, un conductor que por allí pasaba me dijo que tirase la cerveza al contenedor cuando acabase (¡por la cara!)
-Me han preguntado varias veces si soy chico o chica (ejem...)
-Me he cargado el window a posta de uno de mis portátiles para ensayar con los nuevos virus que había hecho
-He hecho un cortometraje y asistido a un concurso de mierda gracias a él
-He estado contemplando el mar durante horas desde un muelle muy temprano en la mañana y muy tarde en la noche
-Mi hora media de tomar el almuerzo ha estado entre las 3 y las 4 (más cerca de las 4 que de las 3)
-Me cambié en tuenti el nombre a "Pellejoman"
-Seguí la paranoia de la persona que sorbía con una pajita en el interior de la bolsa de tejido epitelial rellena de tejido adiposo, y en el messenger llegué a tener la foto de la niña del exorcista (a causa la misma paranoia) puesta con un corazón. La apuesta la perdí al final porque un amigo rehusó a hablar conmigo mientras esa foto siguiese ahí (traumas de la infancia)
-La libreta de Kami se empezó a escribir
-Me preguntaron varias veces si fumaba de continuo en plena ascensión a una montaña porque era incapaz de respirar
-Casi todas las películas que he visto en el cine han sido de terror (las detesto profundamente)
-Apenas he tenido dinero y salido de casa
-Formateé el linux de un ordenador del que no tenía ni la clave ni la contraseña y configurado casi totalmente (lo básico)
-Dejé de ver la televisión allá por agosto (gracias a la TDT ¬¬)
-Fui a ofrecerle dos euros a un tío que vivía en la calle mientras este "semicaminaba" ignorándome por completo, le aparté de la carretera cuando un coche le iba a atropellar y me dijo: ¡chacho, vete a tocar las narices a otra parte! (o algo así)
-Llegué a tener más de 20 páginas principales en el mozilla e intercambiados los botones del ratón
-He comido hierba
-Talaron el árbol donde siempre me sentaba a esperar la guagua y charlar
-Estoy empezando a trasladarme en coche (T_T)
-Me han propuesto ver películas pornográficas y zoofílicas para "librarme de los prejuicios de tipo sexual"
-Desde que descubrí el blog de un taxista (¡de mi isla incluso!) que escribía anécdotas sobre su día a día, los tengo en alza
-He aprendido muchísimas cosas que seguramente acabaré olvidando
-Me he dado cuenta de que mi estilo de vida es bastante ermitaño
-Me han cogido "prestados" 2500 € sin permiso y no parece que me los quieran devolver
-He vuelto a tener fé en la posibilidad de alcanzar las propias metas
-Pasé de rana a caracol y naranja "malrodada"
-He hechado de menos a amigos que se fueron y probablemente no volveré a ver jamás
-He hablado horas y horas y horas con la misma persona por teléfono (ya es un clásico)
-Vi Death Note y One Piece en menor medida. Tras eso, no he vuelto a ver ningún anime.
-Mis planes de futuro se tambalearon debido a los cambios hechos

¡y otras cientas!

La verdad es que, ahora, recordando... tampoco ha estado tan mal. Una vez que estos vienen a la mente, no hay tanto lugar para que las últimas impresiones subjetivas (de matiz insano) asalten a uno. Ha habido bastantes cosas agradables, otras con sus más y sus menos y luego, otras definitivamente horribles. Pero como todo en la vida, siempre hay un contrapunto tras todo hecho orientado hacia lo "agradable" y "desagradable". Es decir, no existe vida que sea desgracia tras desgracia sin tregua alguna. Aunque, claro está, todo depende de cómo se interprete ello. Quizá la clave está en un cambio de perspectivas... o adquirir más conocimiento sobre el mundo. Pero, en fin. Puedo decir que ha sido un buen año así generalmente.

martes, 29 de diciembre de 2009

¡Rumbo a Francia!

Para ser exactos, vivo actualmente aquí (donde la "A")


Esta es una islita perdida "en medio" del Atlántico europea en el sentido político y cultural, y africana en cuanto a localización geográfica. Sin embargo, quizá debido a esto último o qué-se-yo, no lo considero territorio español (en realidad, tampoco africano). Esto es Canarias y ya, tierras aisladas pertenecientes a ninguna parte.

De hecho, es el mar la primera gran barrera (se trata, al fin y al cabo, de una porción ínfima del planeta). Desde el continente, por lo menos, uno siempre tiene oportunidad de recorrerse ya sea en autobús, coche o tren -por citar algunos medios- el resto de zonas conectadas. Aquí no, precisamente, por la carencia de tales conexiones. Con avión o barco, o no hay manera. No obstante, sin el mar, la isla perdería su razón de ser.

Pero bueno, el caso. Por esta razón en particular llevo tramando desde hace años mi partida y ¡conocer mundo!. En un principio, con destino a Madrid (por la Complutense), sin embargo, por cierto-incidente-que-ahora-mismo-no-voy-a-narrar me llegué a plantear la posibilidad de irme incluso a "otro país" y ahora tengo mis miras puestas en Francia. Peeero, las razones principales que me movieron a ello se han esfumado y no he cambiado de opinión. Así pues, en unos años me voy a trasladar a un país extraño sin una razón concreta y sin mucha más idea del idioma.

Es más, aquellos motivos que bien podrían pasar por razones -una vez que la primera dejo de ser válida- por las que aún persiste esa idea fueron adquiridas más tarde. Entre ellas y de las más importantes, el gran crecimiento personal que puede ofrecer un contraste tal como el de la propia cultura con la extranjera, una nueva realidad social y expresarse en un idioma que no es el materno.

De todas formas, aún no tengo idea sobre la universidad ni en qué ciudad residiré. Respecto al idioma, tengo pensado quedarme un año allá para aprenderlo antes de entrar en la universidad (así que la ciudad no será un problema hasta entonces), aunque supongo que tendré que adquirir unas nociones básicas en los próximos meses para no tener dificultades en adquirir un trabajo cuanto antes allá. Y, luego, como en toda mudanza, hacer una "lista" de objetos que tendré que llevarme conmigo (seguiré añadiendo cosas con el paso de los días):

-Primero que todo, una baraja de cartas española (un amigo me contó que las de allá tienen los mismos palos que la de póker).
-Libros, muchos libros (tengo que ver los títulos... ya haré una nueva entrada para ello).
-El disco duro normal y el extraíble...
-Y un ordenador de paso, por supuesto.
-Una serie de DVDs con algunas de las actuaciones de Les Luthiers 8-)
-Una jarra de sangría (si eso, ¡me llevo los ingredientes para prepararlo!)

Lo dicho, ¡2011 será mítico!

lunes, 28 de diciembre de 2009

28 de diciembre

Algunos graciosos hoy me levantaron por la mañana y me dijeron que unos amigos habían telefoneado diciendo que llevaban esperándome en la parada desde hacía un tiempo por algo que habíamos acordado. Mi respuesta no fue sino de confusión porque en general me suelen avisar con antelación y uno de ellos estaba, hipotéticamente, de vacaciones en una isla vecina (con el añadido de que uno recién levantado tampoco tiene la mente muy lucida). No obstante, en unos minutos mientras me vestía a la velocidad del rayo dejé de cavilar acerca de todo esto y bajé a la calle medio corriendo y con los ojos aún lacrimogeando. Al fin llegué allí y no estaban, momento en el que me di cuenta de que no me habían especificado exactamente a qué parada ir. En realidad, cada vez que hablamos de "la parada" sin ninguna clase de contexto, nos referimos a una que se encuentra a 45 minutos de distancia. Así pues, volví al piso y cuando a punto estaba de coger el móvil para decirles que llegaría algo tarde, me dijeron:

¡INOCENTE!

Me volví a acostar y entre sus risas, los mandé al infierno. De hecho, aún a estas horas del día, aunque no con tanta intensidad, de vez en cuando siguen con la bromita. Ejem -_-

domingo, 27 de diciembre de 2009

Cansancio.

Ayer me acosté alrededor de las 5 o 5 y media de la mañana tras tener una discusión con un amigo, y me levanté alrededor de la una por obra y gracia de un sol espantoso -casualmente, la cabecera de mi cama está junto a la ventana-. Inmediatamente después me conecté al ordenador (así de sana es mi rutina) con un dolor de cabeza digamos ligero, el estómago cerrado y la sensación de que en vez de haber dormido me habían pegado una paliza.

Aún a pesar de que escribir me resultaba una tarea intelectualmente agotadora, mantuve una conversación continua aproximadamente hasta las dos con el amigo de anoche, hora en la que el almuerzo estaba preparado. Sin embargo, como ya dije, el estómago lo tenía cerrado y no fue sino hasta las tres cuando -en realidad debido a que concluí que sin glucosa en sangre no iba a llegar muy lejos por hoy- me dispuse a comer. Peeeero, precisamente, mientras comía otro amigo tocó al portal para ir a cierto-sitio-al-que-vamos-todos-los-años-en-estas-fechas y que yo había completamente olvidado.

Así pues, tras haber buscado exhaustivamente mis zapatillas por doquier y encontrarlas mucho tiempo después tras casi darlas por perdidas y vestirme por completo con sólo 5 euros en el bolsillo mientras masticaba aún, bajé a la calle. Un tiempo horrible. Estaba nublado pero el sol era cegador igualmente, además de que las temperaturas estaban considerablemente altas -alrededor de los 30ºC- combinadas con la humedad típica de zonas costeras.

Alrededor de 10 minutos después perdimos la guagua mientras caminábamos hacia la parada, y tras haber estado esperando la próxima durante una hora aproximadamente y haber dejado pasar otros cuatro, cogimos un taxi. Al llegar, buscamos a los amigos de mi amigo (todos desconocidos para mí) y vagabundeamos por allí durante tres horas sin hacer nada realmente importante -tampoco las posibilidades eran muchas- con exactamente el mismo clima y en mi caso por lo menos, sin casi nada el estómago y haber tomado (bebido) apenas nada en el día. Para colmo, el dinero no me alcanzaba a causa del taxi y la entrada (del recinto).

A eso de las 6 salimos de allí y un lapsus de tiempo después, a las 8 y media cuando tras 15 minutos a pie cuesta arriba tras casi haber llegado al sitio donde supuestamente la guagua que nos trasladaría directamente hacía parada y haber alcanzado la misma corriendo, nos dimos cuenta de que era la equivocada. Pero bueno, en cuanto vimos calles conocidas nos bajamos y tras otros 15 minutos andando, cogimos de nuevo un taxi.

Ahora, aquí en casa, estoy a punto de caer sobre el teclado y el cuerpo no lo siento en mejores condiciones que esta mañana. En resumen, me encuentro increíblemente cansada.

X Al principio 2 de estos 6 párrafos no empezaban por "a" hasta que me di cuenta de la reiteración de estas (e incluso esta mención a parte empieza por "a")

martes, 22 de diciembre de 2009

¡Tiempos de films!

Hubo una época no hace mucho tiempo en la que me aficioné de sobremanera al cine. En especial, me fascinaban las películas antiguas y experimentales (de esas en blanco y negro y sin audio), el de la década de los 20' para ser exactos y preferentemente el no americano (prefiero el cine de autor al de las grandes industrias).

En general, ese es un mundo, sin lugar a dudas, deslumbrante. ¡Un universo de símbolos que interactúa con el espectador! ¡Un universo, asimismo, que debe tratar de ser descifrado para llegar a su núcleo, las capas más internas que mueven los hijos y dan sentido a cada uno de esos pequeños elementos que componen el film!

Y, cómo no, la teoría cinematográfica no es menos fascinante. Recuerdo también una gran cantidad de libros acerca del lenguaje del cine, detalles sobre el montaje -¡citar a Eisenstein!- y la realización. Todo ello generalmente con el desemboque del análisis de grandes obras (en los que todos los anteriores servirían de marco y guía a la hora de examinar cada uno de los símbolos de estas).

Sin embargo, hoy por hoy, ese antiguo hobby está enterrado en alguna parte de mi hipocampo y erradicado de mis rutinas. Pero, por obra y gracias de algún tipo de fuerza divina, mi mente ha hecho un flasback de súbito (de hecho, hoy a sido un día de flasbacks) y con los ánimos renovados, estoy pensando en volver a recuperar algunas de mis aficiones. Mas, ¡el tiempo...!

Me doy cuenta día tras día de que el tiempo escasea (el de ocio). Y, de este modo, las ganas de seguir luchando por la vida -giro de tema de 180º- difícilmente permanecen en pie -o por lo menos en mi caso-. De dieciséis (8 de ellas, de sueño) puedo renunciar, así pues, 8 horas. De esas 8, además, 3 o 4 deben ser empleadas (al estudio diario). Y, de entre las 4 o 5 restantes, debo organizar y mantener en orden el resto de los aspectos de mi existencia. Claro está, en el momento en el que una de estas tres esferas se desmoronan, las otras dos sufren indefectiblamente, y mantener la armonía, no es cosa sencilla. No obstante, no es, en realidad, la escasez de tiempo en sí el problema, sino la falta de sentido en la que todo esto está sumido.

Hay quien dice que la clave está en mantener las miras enfocadas en una meta determinada y hacer justo aquello que uno decida por sí mismo -se trate pues de aquello que lo mueve interiormente, o hacia lo que siente vocación-. Y sin embargo, todo ello se tiñe de un matiz absurdo cuando es una fuerza externa la que debe mover una fuerza interna para que algo, asimismo externo, se mantenga, pero, hipotéticamente, orientado al interior. O, en otras palabras, que la sociedad te imponga determinados horarios y rutinas que deben estar motivadas por una fuerza interna para que todo esto te beneficie a ti mismo -en teoría- pero cuyo fin último es el de servir a la susodicha sociedad. ¿Quién acordó que el trabajo fuese uno de los ideales que moviesen a la población hoy día? ¿No existen acaso otro tipo de sendas más personales y beneficiosas para el propio ser en cuanto a su realización?

En fin, ya seguiré con este tema puesto que me estoy desviando del principal. Trataré en definitiva de hacer un hueco en la semana para ver algún clásico u film desterrado -desterrado en el sentido de antiguo, puesto que no soporto las películas comerciales-. Y con esto, seguramente daré pie a otras entradas con mis próximos descubrimientos en esta materia. Y dicho lo dicho, hasta el próximo post.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Recuerdos de fin de año

Ahora que las fechas lo reclaman, he de confesar que en la fiesta de fin de año de 2008 pasé la noche viendo humor amarillo. En fin, qué viejos tiempos.

Pero bueno, aunque este no conste del prestigio de otros programas dedicados al humor ni se trate de, asimismo, humor inteligente, su veteranía y participación en antiguas rutinas -o por lo menos, las propias-, lo tiñe de un matiz especial...
Vale, no voy a tratar de dignificarlo, pero el que regresase a mi memoria me ha traído recuerdos, ciertamente, muy cálidos. Especialmente en estos días en los que el silencio y el frío son constantes.

¡¡Al turrooooooon!!



986

Desde esta misma mañana el teléfono ha sonado TROPOCIENTAS MIL veces. Y siempre el mismo número molesto... 986-y-seis-números-más...

De aquí a unos años me plantearé seriamente el poseer o no de teléfono fijo. Del móvil ya he renunciado obviamente...

Noticias de última hora: el sospechoso vive en Pontevedra. ¿Pero qué diablos hará alguien llamando desde Pontevedra? ¿No tiene acaso factura telefónica? Sea como sea, ¡por dios! ¡que me deje en paz pronto!

¡Super hombre!

Entre las cosas o actividades que no se hallan dentro de mi rutina, está la de ver la televisión. No veo la televisión en absoluto y es debido a dos factores fundamentales;

Número uno: tengo televisor y no antena (desde lo de la TDT, a la que se la tengo jurada...)
Número dos: el resto de los televisores del piso en el que resido, están monopolizados.

Sin embargo, hoy por la mañana, pude desperdiciar, emplear o cualquier otro verbo que se prefiera, en pasar ante ella un par de horas (tampoco muchas, pues tarde o temprano, quien se va acaba por regresar).

Pero, en fin, voy al grano. Mientras veía pues, la televisión, y con la actitud de pretender analizar cada uno de los elementos o símbolos que en ella se retransmitía y jugar su matiz perjuicioso o no, apareció una publicidad que me fascinó.

Tratábase de un adelanto de un programa en el que tres personas de renombre en su materia -un cocinero del que no recuerdo su nombre y el jefe de la empresa Coca Cola los dos primeros- que durante 24 horas habían decidido permanecer con algún tipo de discapacidad.

Y, en estas, segundos antes de que esta finalizase, no recuerdo quien mencionó (algo así como):

"A veces las personas olvidan que la creatividad no es cosa exclusiva de un super hombre"

A lo cual, tengo que darle totalmente la razón.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Elementos con los que combatir a diario.

Existen dos, entre todo ese conjunto de aquellas cosas que detesto, que me irritan particularmente. Una de ellas son los cambios de atuendo de uso diario y la otra, la actividad física. Si tuviese un microscopio, apuesto a que podría observar como mis células se retorcerían por el rechazo extremo producido en presencia de tales estímulos. Es una relación perfecta de causa-efecto. El elemento interviene en algún instante de mi vida por una fracción de segundo y la exacerbación sustituye cualquier otro estado anímico anterior.

Vamos a ver, he utilizado en los dos últimos años de mi vida las mismas prendas. En concreto, tres pantalones (uno que uso exclusivamente en casa y otros dos en el exterior), cuatro camisas y un par de zapatos. No necesito de alguna otra ni lo deseo. Es más, me mantengo a distancia de todo ello. Sin embargo, por alguna extraña razón, debo enfrentarme constantemente a la voluntad ajena u opinión de algún otro acerca de todo esto. Por algún tipo de ineludible ley natural o fuerza divina, de cuando en cuando, este mismo tipo de voluntad "confunde" MIS vestimentas con trapos.

Para ser exactos, ahora mismo, uno de mis pantalones estará camino a no-se-qué vertedero. La persona en cuestión -aunque dudo que no lo hicese con intención, por una serie de razones- se ofreció a comprar otro. Bien. Así todo resulta sencillo. Pero MI pantalón no volverá ni podrá ser sustituído por otro semejante. Si usaba ESE en concreto era porque reunía el conjunto de factores necesarios como para que me resultase cómodo a la par que confortable. Luego, elegir otro arbitrariamente hace caer en picado las probabilidades de encontrar aquel que también cubra tales factores y un proceso de selección resultaría demasiado lento (no pienso pues, desperdiciar siquiera minutos de mi vida visitando tiendas aleatoriamente hasta encontarlo).

Por otro lado, mi amor a la actividad física es tradicional. En general, no tan sólo en cuanto a realizarla, sino a todo lo relacionado con ella (la falta de higiene, la explotación a nivel corporal y todos aquellos elementos agradables inherentes a ella). Es decir, tanto su praxis -propia o que implique observarla-, como su teoría. No me interesa en absoluto y, además, me desagrada. Y sí, conozco lo extraordinariamente mal que a nivel fisiológico podré llegarme a encontrar en un estado como el actual de sedentarismo a largo plazo, lo terriblemente desagradable a ojos de otros en cuanto a canones de belleza y un largo etcétera. Y, asimismo, ello no inquieta ni un ápice de mi ser. Me es indiferente y no me interesa en absoluto. Es decir, asumo, en cualquier caso, las consecuencias de la decisión tomada. Pero, por favor, que se mantenga a un mínimo de 20 metros de distancia.

Así como emplear tiempo en actividades como las mencionadas anteriormente, torturarse una media de 1h y media diaria, implicaría perder a lo largo de una semana unas diez u once horas. Horas que, por otra parte, podrían bien haber sido empleadas en tareas "más" amenas y que acercan al ser a su realización o algo semejante.

Jacoso.

No soy una persona que, en realidad, tenga mucho sentido del humor. O por lo menos, en cuanto a incidentes o comentarios ingeniosos considerados popularmente como tal. Sin embargo, llego a reírme, o en términos de jerga popular, descojonarme, con chorradas varias como:

http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=jacoso

"La palabra jacoso no está en el Diccionario."

En fin, humor por lo absurdo podría llamarse. En concreto, esta palabra rondaba hace unos días por mi cabeza, y aunque, vulgar y despectiva, quería conocer el significado técnico que le otorgaban los expertos en la materia. Para mi sorpresa, se usa exclusivamente en mi isla de forma coloquial. Por lo que, tras navegar durante unos minutos, desistí por lo infructuoso de la búsqueda. Así pues, he decidido "tomarme la justicia por mi mano":

Jacoso, sa:

1. adj. Que carece de los medios para asegurarse una vivienda, alimento, etc.

Fotos...

Cierto día, tras un impulso compulsivo de tomar fotografías de todo aquello digno de ser observado -o dicho en otras palabras, todo aquello con un mínimo de interés-, me dirigí hacia el mar, cómo no. Estando el mar en cualquiera de los puntos cardinales de esta isla, era, sin embargo, lo único que me quedaba fotografiar. Así pues, me dirigí hacia la avenida marítima y una vez allí, en plena noche y tras revisar la última que acababa de sacar, me di cuenta de que, efectivamente, estaba lloviendo.

P.D: hoy me vengo a dar cuenta que la foto esta ladeada (o sea, necesita un volteo de 90º)
P.D.1: con el descubrimiento del primer posdata ya le veo sentido a la imagen.
P.D.2: he usado esta foto para el logotipo del blog (a falta de imaginación... y sólo hasta próximo aviso)
P.D.3: próximo aviso

Encuentros casuales.

Tras hará quizás un par de meses -cuatro o cinco- me he vuelto a encontrar a un antiguo profesor. De hecho, aunque este tipo de encuentros puedan parecer triviales fuera de un contexto determinado, una conversación con viejos conocidos aunque no sean extensas, le levantan la moral a uno. O por lo menos así me ocurrió. Tras una serie de quejas y lamentos acerca del presente actual y la determinación del futuro, sólo se rió y me comentó que a pesar de todo uno debía luchar por la vida. No contra otros, sino para otros y para con nosotros mismos.
Dudo del peso final de tal premisa, es decir, sustentada por algo debería estar. Pero, en fin, palabras de aliento nunca vienen mal.

P.D. Ya van dos que reaccionan de la misma forma. A veces es desconcertante como se puede formular una pregunta de miles de formas, que, sin embargo, no se obtienen respuestas claras.

Acet-

Ácido acético, acetileno... ¿qué es lo que tienen en común todos estos compuestos? ¿por qué se repite tanto tal prefijo? ¿estarán relacionados con el aceite y tienen por ello, pues, al igual que la glicerina, sólo tres carbonos?

NO. Son los más simples entre los de su clase.

Ácido acético: CH3-COOH
Acetileno: CH2=CH2
Acetona: CH3-CO-CH3

Un aplauso a la formulación tradicional.